
Para
realizar el Camino desde Tudela (700 Km.), se recomienda como tiempo necesario
unos 28 días (a pie). El cálculo está hecho para una media de 25 kilómetros
de media diaria, dependiendo de las localidades con albergue. De Tudela a Logroño
no se dispone de ningún albergue, aunque en Calahorra suelen dejar dormir en
las escuelas, preguntar por algún miembro de la asociación.
En cuanto a la época, julio y
agosto son los meses con más horas de sol y menos riesgos meteorológicos, pero
también los de mayor afluencia. Junio y septiembre aparecen como los meses más
equilibrados: buen tiempo y afluencia moderada.
Por supuesto, la preparación es básica,
entrenando con largos paseos y con las mismas botas/playeras que se vayan a
emplear y mochila con un peso aproximado a lo que hay que llevar para el Camino.
Dos consejos: Una vez hayas
seleccionado lo imprescindible, haz una nueva selección con lo que te queda. Y
si vas con más gente, reparte y comparte.
Información:
Una buena guía del Camino a la que previamente se le
hayan quitado las partes que no se necesiten y que sólo pesan.
Mapa de carreteras para que los de bicicleta puedan
estudiar rutas alternativas. La información complementaria se puede obtener en
las Oficinas de Turismo regionales y una vez usada se puede enviar a casa por
correo para tener un dossier de todo el Camino.
Documentación:
Credencial del peregrino. Las entregamos en la
asociación.
DNI
Tarjeta de la Seguridad Social o similares
Visa, Red 6000 o similares. Tarjeta de teléfono.
Mochila:
La mochila no debe pesar llena más del 10% del peso
del peregrino a pie.
Con la mochila vacía, poner una bolsa grande de
basura y luego meter la ropa en pequeñas bolsas de plástico, para impedir que
si llueve se moje la ropa, tenerla ordenada y evitar humedades y olores.
Las mochilas de bicicleta no debe tener ataduras
hacia la rueda, pueden engancharse en ésta.
Ropa:
3 juegos de ropa interior
3 camisetas
3 pantalones
3 pares de calcetines Un traje de baño (en verano se
puede bañar en las piscinas y los ríos del Camino)
Un chándal ligero (verano)
Un saco de dormir ligero en verano (o una funda de
edredón pequeño o un saco de tela de sábana).
Una esterilla aislante (también sirve para proteger
del calor la botella de agua en Castilla y para ponerlas enrolladas debajo del
colchón y dormir con los pies más altos, que facilita el descanso.
Una toalla pequeña o gasas de algodón de las que
usaban antiguamente los bebés.
Un pañuelo grande los "palestinos" sirve
para proteger la cabeza, aislarse de los colchones en muchos refugios, para la
salida de la ducha...
Un par de sandalias para la ducha y zapatillas cómodas.
Botiquín:
Aspirinas o similar para el cansancio.
Betadine para desinfectar y secar las ampollas.
Aguja e hilo (de farmacia) para las ampollas.
Vaselina mentolada (en plan Vicks Vaporub) antes de
ponerse los calcetines por la mañana, evita las ampollas.
Natusan o similar para los que van en bicicleta para
las escoceduras.
Crema relajante de pies para después de la ducha
darse un masaje.
Crema para evitar las quemaduras del sol para antes y
después de la marcha diaria.
Cosas prácticas:
Jabón de trozo para lavar la ropa.
Bote pequeño de jabón de ducha.
Imperdibles para colgar la ropa para secarla ya sea
de un cordel como de la mochila.
Sombrero ligero.
Bastón (o palo bueno).
Cantimplora (que pueda ser utilizada para llevar el
café con leche para el desayuno.
Tapones para los oídos (por lo de los ronquidos). Si
se va en bicicleta, el casco y unas gafas de sol para protegerse también de los
mosquitos.
Candado para atar la bicicleta.
Hombreras para evitar roces de los tirantes de la
mochila (también se puede doblar la toalla para proteger los hombros).
Abrelatas.
Cuchara y cuchillo, para comer en el campo.
Una gorra.
Bolsa de aseo.
Mechero.
Un cuaderno de notas y bolígrafo.
Algo identificativo del peregrino, como un bordón,
concha o cinta amarilla.
Y POR SUPUESTO, MUCHO ÁNIMO Y BUEN HUMOR. “ULTREYA”.